Objetivos y agenda

Submitted by RUAF Resource M... on Wed, 03/01/2006 - 15:08

El Uso Agrícola de Aguas Residuales Urbanas no Tratadas en Paises de Bajos Ingresos (Conferencia Electrónica - 24 Junio - 5 Julio 2002)

Escenario

El uso de aguas residuales urbanas en agricultura
Mundialmente, un promedio del 47% de la población vive en áreas urbanas. Aún en el rango más bajo de consumo, de 100 – 150 litros diarios per cápita, el consumo de agua en Africa sería de 45 millones de m³ y en Asia de 200 millones de m³ (Reporte sobre Agua y Saneamiento preparado para el II Foro Mundial sobre Agua). La mayor parte se convierte en aguas residuales.

Por otra parte, la agricultura consume más del 70% de los recursos globales de agua explotados y las ciudades compiten cada vez más con la agricultura por el agua.

Dada la creciente escasez de agua, se vuelve obligatorio encontrar fuentes alternativas de agua para riego. Una de las formas es a través del mejoramiento del uso de aguas residuales urbanas, transformando los desechos en recursos para la obtención de productos útiles y necesarios para la población.

El uso de aguas residuales urbanas en la agricultura es una práctica ampliamente establecida, particularmente en las áreas urbanas y periurbanas de zonas áridas y estacionalmente áridas. Las aguas residuales son utilizadas como una fuente de riego, así como también como fuente de nutrientes para las plantas (como nitrógeno, fósforo y potasio) y oligoelementos (K, Na, etc.) permitiendo así a los agricultores reducir y hasta eliminar la necesidad de comprar fertilizantes químicos y materia orgánica que sirve como acondicionador del suelo y para la reposición del humus. Lunven (1992) estimó que una décima parte o más de toda la población mundial consume actualmente alimentos que se producen con aguas residuales (aunque no siempre de una manera segura).

En el mundo desarrollado el uso planificado (de agua residual tratada) es más común, como en los casos de Israel, Australia, Alemania y los Estados Unidos. Una revisión de las publicaciones (Haruvy, 1997) señala que Israel es el país que está a la vanguardia en el uso planificado de aguas residuales, con un total del 70% del agua que demandará la agricultura en el 2040 a ser proveída mediante el tratamiento del efluente.

Para citar unos pocos ejemplos, en países en desarrollo como India, Pakistán, China y México, el riego con aguas residuales se ha producido, con frecuencia, de manera espontánea y no planificada, y ha sido practicado durante décadas e incluso siglos por agricultores pobres de áreas urbanas y periurbanas. Las conclusiones de los estudios realizados indican que aproximadamente el 80% de las aguas residuales podría ser usado para riego, siendo China y el Sudeste de Asia quienes hacen un empleo significativo de los residuos no tratados para este fin (Mara y Cairncross, 1989). Solamente en América Latina, al menos unas 500.000 ha de tierra son irrigadas con aguas residuales no tratadas, de las cuales más de la mitad se encuentran en México (Rodríguez et al, 1994). Lo mismo sucede en Africa, donde varios estudios de casos (Bakker et al, 2000) realizados en las principales ciudades (Accra, Dakar, Nairobi) señalan el uso generalizado de aguas residuales.

Las actuales prácticas de uso de aguas residuales en países en desarrollo incluyen una distribución oficial de aguas residuales tratadas en forma primaria y secundaria (es decir, luego de ser mecánica y biológicamente tratadas), el uso de aguas residuales diluidas provenientes de corrientes de agua urbanas y el acceso de agricultores a aguas residuales crudas provenientes de drenajes abiertos y del alcantarillado subterráneo.

El uso informal de aguas residuales por parte de los agricultores y horticultores intraurbanos y periurbanos es la situación más común. Para grandes grupos de ciudadanos pobres (así como para otros en mejores condiciones), el acceso a aguas residuales es el principal factor que determina su seguridad alimentaria y su capacidad de generar ingresos. Sin las aguas residuales su producción estaría limitada a la temporada de lluvias y su productividad sería mínima.

Riesgos para la salud y el medio ambiente
Sin embargo, el riego con aguas residuales no tratadas representa un serio riesgo para la salud pública, como las aguas de albañal que son una importante fuente de agentes patógenos excretados –bacterias, virus, protozoarios–, y helmintos (lombrices) que causan infecciones gastrointestinales en los seres humanos. Las aguas residuales contienen también toxinas químicas altamente peligrosas que provienen de fuentes industriales. Los grupos más importantes de contaminantes químicos son los metales pesados, las substancias hormonales activas (SHA) y los antibióticos. Los riesgos asociados con estas substancias pueden constituirse en la mayor amenaza para la salud pública en el largo plazo y ser de más difícil manejo que el riesgo causado por los agentes patógenos excretados.

El riego no regulado y continuo con aguas de albañal puede llevar a problemas como el deterioro de la estructura del suelo (colmatado del suelo), salinización y fitotoxicidad.

Los riesgos arriba mencionados no se limitan a las aguas residuales oficialmente reconocidas, sino que se aplican con frecuencia también a ríos y otras fuentes de agua abiertas, según señalan los datos recogidos por Westcott: el 45% de 110 ríos analizados contenían niveles mayores de coliformes fecales que los estándares establecidos por la OMS para un riego no restringido (FAO, inédito, citado por Birney y Lock, 1999).

Tratamiento de aguas residuales
A fin de prevenir los riesgos de salud se recomienda el tratamiento como solución principal. Existe una amplia gama de opciones tecnológicas y procesos para el tratamiento de aguas residuales. Los sistemas de tratamiento centralizados, tecnológicamente complejos y de alta inversión son los que han merecido mayor atención hasta la fecha. Solo recientemente es que las opciones descentralizadas, de bajo costo, la eco-tecnología y los enfoques eco-sanitarios han recibido una mayor atención.

En la práctica, sin embargo, la mayoría de ciudades de países pobres no está en capacidad de tratar sino solo un modesto porcentaje de las aguas residuales producidas en ellas, debido a la baja capacidad financiera, técnica y administrativa, el rápido y no planificado crecimiento de las ciudades y los múltiples y dispersos accesos a aguas residuales. En muchas ciudades, gran parte de las aguas residuales se vierte sin ningún tratamiento en ríos y mares, con los consiguientes problemas ambientales y de riesgo para la salud. Las perspectivas de que se incremente la capacidad para el tratamiento de aguas residuales en estas ciudades son poco prometedoras. Se puede asumir con certeza que los agricultores y los horticultores urbanos utilizarán cada vez más aguas residuales urbanas para irrigación, sin respetar las regulaciones municipales o los estándares de calidad para el agua de riego.

Medidas alternativas y complementarias
Ante este escenario los organizadores han elegido enfocar esta conferencia electrónica en las estrategias que pueden ser aplicadas para reducir los riesgos para la salud asociados con el uso en la agricultura de aguas residuales no tratadas, parcialmente tratadas o diluidas, a la vez que buscar el mantenimiento o la mejora de los beneficios sociales y económicos para los ciudadanos urbanos pobres involucrados en la producción por regadío.

Antes de enfocar el tratamiento de las aguas residuales (al final de la canalización), queremos discutir lo siguiente:

  1. Estrategias para asegurar el manejo adecuado de los riesgos sanitarios para los usuarios de aguas residuales no tratadas o parcialmente tratadas.
  2. Estrategias para prevenir y reducir la contaminación química de las industrias en el agua de los sistemas de alcantarillado doméstico y de ríos que se utilizan para el riego.

La planificación de un mejor manejo para la reutilización de aguas residuales en la agricultura urbana abarca un amplio abanico de aspectos y actividades. Entre otros, estos incluyen el grado de participación de los actores (conceptos y patrones operacionales), la planificación de los recursos hídricos estratégicos, el tratamiento de la contaminación en la fuente y la separación de los flujos de aguas residuales (especialmente entre el agua que proviene de los hogares y las aguas residuales industriales), la educación de los agricultores en cuanto a estrategias de manejo de riesgos (ej.: elección de cultivos adecuados, selección y tiempo apropiados en cuanto a técnicas de irrigación), la mejora en la coordinación institucional (especialmente entre los sectores de agricultura, salud, saneamiento); la revisión de las regulaciones y los estándares municipales y la ejeción de las regulaciones a nivel de los agricultores y frente a las industrias contaminantes, monitoreo de la calidad de las aguas residuales y de los productos agrícolas, y la capacitación de profesionales en alternativas seguras para el saneamiento y el reciclaje, etc.

Objetivo

Intercambiar, analizar y discutir estrategias -como alternativas o complementos al tratamiento de aguas residuales- para reducir los riesgos de salud y ambientales asociados a la utilización de aguas residuales urbanas "no tratadas" en la agricultura, a la vez que mantener o mejorar los beneficios socioeconómicos.

Participantes a los que está Dirigida

La conferencia es una plataforma para facilitar el intercambio de experiencias y el debate entre:

  • Planificadores urbanos, representantes de departamentos municipales y asesores políticos
  • Investigadores (universidades, centros de investigación, redes especializadas en el tema)
  • Personal técnico de ONGs, proyectos internacionales y locales, y otras personas que tengan interés en estos temas.

Resultados

Los moderadores elaborarán un resumen de las discusiones de cada grupo al final de la primera y segunda semanas. Al final de la segunda semana, los moderadores prepararán también un borrador con las conclusiones y recomendaciones resultado de las discusiones, que se enviará a todos los participantes.

Los resultados de la conferencia electrónica, junto con los resultados de los talleres regionales sobre estos tópicos en Africa Occidental y el Sudeste de Asia, serán usados para preparar un trabajo sobre políticas para la utilización de aguas residuales no tratadas para el Foro Mundial del Agua que tendrá lugar en marzo de 2003.

Una selección de las contribuciones más interesantes a la conferencia electrónica será incluida en la edición especial de la Revista Agricultura Urbana sobre este tema.

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